La semilla
Permitirnos respirar y descansar en el regazo del malestar, de la propia vulnerabilidad, es la semilla de la que emana una nueva forma de vivir y relacionarnos con las circunstancias, más consciente, más amable hacia nosotr@s mism@s, nuestro propio sufrimiento y el de las personas que nos rodean.
El propósito de la práctica de mindfulness, atención consciente, plena consciencia, no es controlar o una idea edulcorada de la felicidad o tener unas experiencias determinadas. El propósito es el alivio del sufrimiento, y lo es, desde hace miles de años…
Y para ello, no «tenemos que» estar siempre «happy», siempre luchando para lograr, ni exigirnos nada en concreto o tener muchas «experiencias». Esa resistencia suele ser parte del problema, más que de la solución. Podemos permitirnos aprender a detenernos, y sobre todo, aprender a cuidarnos cuando más lo necesitamos, en medio del malestar.
Puedes permitirte respirar y florecer, como la flor de loto.
Florecer como la bella flor que ya eres…
– María José Garrido. Un 11 de enero 2021, a todos/as los que acompaño y he acompañado en los cursos, talleres y sesiones de Mindfulness, especialmente aquellos/as que transitáis circunstancias difíciles. Siempre gracias. Vosotros/as sí sóis los grandes maestros/as en los/as que podemos mirarnos a cada momento.
