El camino de la práctica
Suele haber mucha confusión sobre lo qué es mindfulness y cómo puede ayudarnos. Mindfulness tiene poco que ver con recibir consejos o «aconsejar». Los instructores acompañamos en el camino desde nuestra práctica, desde lo que estamos caminando momento a momento… Y es que estamos caminando en el mismo punto que tú que lees, relacionarnos de la mejor manera que podemos con la vida y con las circunstancias que acontecen instante a instante. Y para tod@s, no hay otro camino de mindfulness que no sea el de la práctica. Un día tras otro.
En la sesión con un grupo la pasada semana surgió que aprender el hábito de la práctica de mindfulness es como aprender a conducir. Una y otra y otra vez, practicamos, al inicio con un instructor al lado, que conduce y ha aprendido a conducir en su propia experiencia. No aprendemos a conducir solo con consejos puntuales o leyendo, que quizás nos pueden orientar o ayudarnos a mantener la intención durante el camino. Aprendemos a conducir, practicando. Con alguien que nos acompaña, sentad@a al lado, que conoce lo que es conducir, dado que se sienta a conducir a menudo. Así que no sería lo mismo recibir consejos puntuales o hablar de conducir que aprender a conducir «conduciendo». De no ser así, quizás todo queda en una mera comprensión intelectual de «conducir», también de mindfulness, que no nos ayude a conducir en medio de las grandes olas de la vida cotidiana.
María José Garrido. Diciembre 2020

La fotografía es antes de comenzar una sesión en Fisioterapia Playamar en Málaga en 2017.