Solo desde la propia práctica…

«Para llegar al lugar (o a la visión) –a cualquier lugar (o visión) verdaderos-, se requiere de una gran apertura o, dicho de otro modo, para ver lo que hay que ver y conocer lo que hay que conocer es necesaria una gran simplicidad. Y ambas cosas son imposibles si insistimos en mirar tan sólo a través de las lentes interpuestas por nuestras ideas y nuestras opiniones, por más extraordinarias y eruditas que puedan parecer”… John Kabat Zinn(2005). La práctica de la atención plena. Kairós, Barcelona
Ahora, leyendo aquí, quizás puedas detenerte un momento. Presta atención a la respiración, presta atención a las sensaciones del cuerpo al contacto con los puntos de presión con la superficie en la que esté apoyado… Cierra los ojos… Permítete una pausa de unos minutos y conecta con la vida que corre a través de ti en este instante…
La propia práctica de mindfulness es el camino. Para quiénes acompañamos a otros a iniciarse en la práctica, es esencial nuestra propia práctica, la relación con nuestras propias circunstancias difíciles momento a momento. No se trata de acompañar desde lo conceptual o mental, desde dar consejos o asesorar… Mindfulness no es una receta o una técnica rápida para conseguir “logros”.
Más que un camino de «conseguir», es un camino de soltar, opiniones, juicios etiquetas, conceptos, categorías…, incluso si estos están basados en el estudio, conocimientos y experiencia previos. Es mirar de nuevo por primera vez, como exploradores cuirosos. Solo así, desde esa apertura, y no desde dentro de nuestras «opiniones», vemos y escuchamos realmente al otro, nos vemos nosotros mismos… Es un darnos cuenta, instante a instante, de nuestras resistencias y hábitos, que aumentan el sufrimiento. Es un darnos cuenta de cómo nos quedamos atrapados en la mente, en las valoraciones sobre cómo tienen que ser las cosas y cómo tenemos que ser y actuar, en el «hacer», con pensamientos y vueltas y más vueltas hacia el pasado y el futuro.
Así que la práctica de mindfulness no es un caminar hacia ser «experto» de algo… Este no es un caminar hacia la «excelencia», es un caminar que nos pone en contacto con lo que somos ahora, con simplemente ser … Es un cambio de mirada, una nueva perspectiva. Es entrar en la vida a través de los sentidos… La belleza de la práctica de la atención plena… «El mindfulness nos enseña que la experiencia es tan importante como el saber. Leer acerca del mindfulness no es lo mismo que practicarlo. Escuchar un cedé de ejercicios de meditación para enterarse de su contenido no es lo mismo que hacer esos ejercicios. La experiencia, como vía de acceso a la realidad, no sustituye al saber, la razón o la inteligencia, sino que los completa. Y no hay nada más simple que la experiencia, basta con dedicarle algo de tiempo. No hay más que parar para probar. Para mirar, escuchar y sentir, es necesario suspender nuestros actos o nuestro movimiento. Hacedlo. Ahora mismo. Dejad de leer. Dejad de leer, cerrad los ojos y sed conscientes. Observad de qué se compone nuestra experiencia, aquí y ahora. Ahora mismo, durante un minuto. Nadie, absolutamente nadie, puede hacerlo en vuestro lugar. Y nadie, absolutamente nadie, podrá tampoco meditar en vuestro lugar. Cerrad los ojos»… Christophe André (2011). Meditar día a día. Kairós, Barcelona
Foto. @Fran.Garrido.Fotografo